El camino de la Inteligencia Artificial: fortalecer la democracia o recurso de gobiernos autoritarios

Durante la Asamblea Global de Privacidad, el fundador del Centro de Inteligencia Artificial y Política Digital del Instituto Michael Dukakis, Marc Rotenberg, habló sobre la importancia de los valores democráticos en el uso de Inteligencia Artificial

Alejandro Wong García

En todo el mundo el crecimiento de los servicios digitales se está acelerando; detrás de estas conexiones digitales hay poderosos sistemas informáticos que promueven la eficiencia y el crecimiento económico, como la Inteligencia Artificial, pero éstos plantean nuevos desafíos particularmente para los gobiernos democráticos, aseguró Marc Rotenberg, fundador del Centro de Inteligencia Artificial y Política Digital del Instituto Michael Dukakis.

Durante la “Conferencia magistral de Inteligencia Artificial y valores democráticos: El papel de la protección de datos”, de la Asamblea Global de Privacidad 2021, organizada por el Instituto Nacional de Acceso a la Información, Rotenberg, quien ha publicado múltiples libros sobre esta temática, analizó la aplicación de políticas con Inteligencia Artificial y los valores democráticos, y lo que necesitan las autoridades para conseguir una base fuerte en el área de la protección de datos. 

La Inteligencia Artificial en el presente

Actualmente, los sistemas de Inteligencia Artificial (IA) se basan en conjuntos de datos y procesos sofisticados y complejos que modifican constantemente los resultados en función de pruebas elaboradas que no son fáciles de replicar; el aprendizaje automático, el aprendizaje profundo y las redes neuronales son parte de una nueva generación de investigación de IA, aclara el experto. 

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Rotenberg aseguró que los avances de la IA tienen consecuencias reales para los derechos y libertades de los ciudadanos, ya que se han visto casos en los que gobiernos autoritarios pueden usar técnicas de IA para monitorear protestas sociales a través del reconocimiento facial, el análisis de las comunicaciones y registros de sistemas de ubicación satelital. 

En algunos lugares se está utilizando para determinar sentencias penales, analizar currículums y acortar la lista de solicitantes, calificar a estudiantes, entre otras cosas, por lo que afecta a la sociedad en todos sus sectores y sus actividades cotidianas, planteó el profesional. 

Es necesario regular

El coautor del libro Inteligencia Artificial y valores democráticos, una revisión integral de las políticas y prácticas de IA en 30 países, puntualizó que es necesario establecer una serie de pautas universales para la IA, con el objetivo de abolir prácticas antidemocráticas como el sistema de puntuación social en China, que asigna calificaciones numéricas a cada persona en función de su lealtad al gobierno, con una existencia nula en el área de la protección de datos. 

“La protección de datos se trata de justicia, rectitud, se refiere a cómo nos tratamos, a pesar de lo que una computadora decida”, dijo Rotenberg, por lo que es necesario actuar en contra de aquellas personas que se quieren aprovechar de la información de los usuarios para obtener alguna ventaja comercial o monetaria, la cual obtienen principalmente de una manera no consensuada.

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Alrededor de sus datos y la manera en que son utilizados para tomar decisiones sobre ellos a través de herramientas de IA, planteó el funcionario del Instituto Dukakis que solamente de esta manera se puede tener un sistema con privacidad y respeto a los derechos de los ciudadanos. 

Las personas tienen que conocer todos los factores alrededor de la recabación de sus datos y la manera en que son utilizados para tomar decisiones sobre ellos a través de herramientas con Inteligencia Artificial, expuso el funcionario del Instituto Dukakis. 

Posibilidades de la IA en un futuro 

Marc Rotenberg cree que podrían existir dos clases de futuros en el mundo con respecto al uso de la Inteligencia Artificial; uno que favorezca a la sociedad a través de herramientas que generen más democracia y se respeten los derechos humanos, y otro en donde los gobiernos posean la información personal y se centralice el control de la población. 

La Inteligencia Artificial puede ser utilizada para desarrollar pruebas para vacunas en caso de nuevas epidemias, así como para hacer frente y responder a las nuevas dificultades que siguieron para el mundo y la sociedad del cambio climático, expresó el experto. 

También se puede utilizar para perpetuar el control gubernamental y una ideología que no permite la disidencia política, así como para castigar a los opositores y establecer mecanismos de vigilancia en su contra. 

Debido a estas condiciones, se tiene que crear una manera de establecer una normativa universal para el establecimiento justo de las nuevas herramientas tecnológicas, que permitan que sean evaluadas por organismos internacionales y de derechos humanos, concluyó Marc Rotenberg.