El futuro de Internet, ¿Redes descentralizadas?

La manera en que se desarrolló Internet hace que éste dependa de manera física de un grupo de compañías, pero gracias a la cadena de bloques, la red informática global podrá distribuirse entre sus usuarios

Alejandro Wong García 

Durante la caída de los servidores de las empresas de Mark Zuckerberg, el cofundador de Ethereum, creador de Polkadot y Kusama, Gavin Wood, dio un mensaje importante a la comunidad digital a través de su cuenta oficial en Twitter. 

“Felicitaciones a @Facebook por darnos una demostración muy real de por qué el cambio a una Web 3 descentralizada es necesario y, de hecho, inevitable”.

Para saber a qué se refiere el desarrollador primero debemos conocer cómo funciona Internet y cómo se construyó la infraestructura que hace posible su funcionamiento. 

¿Cómo funciona Internet?

De acuerdo con información de The Internet Society, todo esto empezó como un proyecto gubernamental durante la década de 1960 que buscaba crear una herramienta que estuviera en todos lados y a la cual se pudiera acceder para conocer cualquier información. 

En los años 80 llegó a las mejores universidades de Estados Unidos, donde los académicos fueron los primeros en disponer de esta tecnología para intercambiar datos sobre investigaciones y demás documentos de interés educativo.  

La creación de Internet implicó el desarrollo de una infraestructura específica para poder hacer el intercambio informático, lo que consistió en construir una red de cables conectados a un grupo de máquinas conocidas como servidores que contienen toda la información. 

Los datos se alojan en estos dispositivos, los cuales envían información a solicitud de las computadoras receptoras que interpretan el código de programación para desplegar información en la pantalla del usuario.  

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Las páginas se crean a partir de distintos lenguajes de programación (HTML, CSS y Javascript, entre otros). El lenguaje de programación ordena qué es lo que tiene que aparecer en la pantalla de un usuario. 

Cada página que se puede utilizar dentro de Internet está localizada en algún servidor físico, por lo que si este sufre alguna clase de interrupción, no se podrá visualizar en los equipos de los usuarios. 

La Web 1.0, como fue definida la primera generación de Internet, permitía únicamente la visualización de texto e imágenes, sin intervención alguna de los usuarios; solamente los programadores web decidían qué entraba a la red. En este tiempo nacieron empresas como Apple, Microsoft, Google y Yahoo. 

Para poder hacer una conexión intercontinental, distintos organismos privados y gubernamentales ayudaron a la construcción de una red de cables a través de los océanos del mundo, que se usan hasta el día de hoy para garantizar el intercambio rápido de información entre servidores centralizados.

Internet actual

La segunda generación llegó al mundo en 2004, e introdujo nuevas capacidades a través de protocolos más desarrollados que dieron la posibilidad de que los usuarios interactúen con el contenido más allá de la visualización. Gracias a esto llegaron los blogs, wikis y redes sociales; se establecieron empresas como YouTube, Wikipedia, WordPress y Myspace, entre otras.  

Los sitios web dejaron de ser texto e hipervínculos para volverse imágenes, animaciones Flash, publicidad, ventanas emergentes, videos, juegos, aplicaciones completas. Las nuevas características hicieron que las páginas se volvieran más dinámicas y que se permitiera la actualización de información desde el servidor sin la necesidad de refrescar la página. 

Durante este tiempo también nacieron Facebook y Twitter, las redes sociales más grandes del mundo las cuales, a medida que crecían, tuvieron que crear servidores cada vez más grandes para contener la información de todas las personas que empezaron a utilizar sus servicios web.

En 2004 se crean Facebook y Gmail, en 2005 YouTube y Twitter en 2006; en este contexto Berners-Lee crea la Web Foundation, tras comprobar que el peligro en la evolución de la Web ya no estaba en que se fragmentara en diferentes servicios independientes controlados y comercializados por empresas, sino en el uso que la gente empezaba a hacer de ella a partir de servicios restrictivos y cerrados como Facebook por ejemplo, que plantea un espacio cerrado de comunicación y oferta de contenidos, en lugar de poder usar todas la páginas para recibir información o el correo electrónico para enviar mensajes a cualquier tipo de usuarios.  

El Internet que usamos hoy en día se encuentra dentro de los servidores de grandes compañías; los datos se almacenan y gestionan en ellas a su conveniencia y según el funcionamiento que tengan sus centros de datos que trabajan de manera que permiten la restricción informática. 

El aparato del equipo se conecta al servidor gracias a un protocolo, es decir, un lenguaje informático que permite el intercambio de datos y la comunicación entre los participantes. 

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El acceso lo otorga un servidor web, que es donde se ubica física y virtualmente la información. A través del protocolo el usuario solicita permiso para recibir una copia de la información para ser consultada dentro de un navegador. El lenguaje más usado por los equipos es el conocido como HTTP y fue desarrollado por Tim Berners-Lee. 

La novedad del invento de Tim Berners-Lee es que se trata de una aplicación real de hipertexto, fácil de implementar para cualquier tipo de usuarios: empresas, instituciones o público en general, por lo que se abrió camino entre todos los sectores económicos. 

La información dentro de estos servidores está protegida por un programa que permite limitar y vigilar el acceso al equipo, conocido como cortafuegos. Éste resguarda los datos y guarda la información, también puede bloquear a cualquiera que quiera entrar a la red sin permiso. 

Esta característica permitió a las empresas crear perfiles detallados, con ubicaciones y búsquedas de Internet de sus usuarios para comerciar con ellos a conveniencia; éstos se han utilizado para manipular poblaciones y resultados electorales, como lo que pasó durante el escándalo de Cambridge Analytica y Facebook.

Con el invento de la nube, muchas empresas mudaron sus servidores a las instalaciones de grandes empresas que se adueñaron del mercado, de acuerdo con Dataversity, que aseguran que Amazon fue la primera gran empresa en prestar sus centros de datos a otras compañías que requerían tener información en Internet.

Redes descentralizadas 

Origen de Bitcoin y blockchain

En 2008 se publicó por primera vez el documento en donde se teorizó la creación de la primera moneda virtual, Bitcoin, acuñada y operada dentro de una red de seguridad informática descentralizada conocida como blockchain. Este ecosistema es también una base de datos que se comparte de forma consensuada, pública y de manera automática a través de distintos equipos conectados a Internet, los cuales no necesitan estar juntos dentro de un mismo servidor.

La cadena de bloques, como se le conoce en español, es básicamente un libro virtual incorruptible el cual consiste en la creación de un bloque o eslabón cada vez que se realiza una operación. Éstos contienen información de la transacción, un identificador anónimo de la persona que realiza la acción y los datos de la operación anterior. Cada bloque pasa por los equipos o nodos conectados a la cadena para ser validado y auditado con la resolución de un algoritmo a través de un software.

Este registro web funciona con contratos inteligentes que, de acuerdo con Bit2Me , son una serie de instrucciones para realizar tareas de manera automática, a través de especificaciones que fueron programadas dentro de blockchain para lograr un consenso entre partes de forma confiable y transparente.  

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De acuerdo con BlockchainHub, la cadena de bloques reinventa la forma en que se almacena y administra nuestra información dentro del mundo virtual, ya que proporciona una capa de estado universal que vive de manera virtual en Internet y que se gestiona de manera colectiva.

Esta tecnología logra una descentralización de los datos, los cuales se quedan de manera permanente dentro de toda la cadena, sin la necesidad de que se encuentren almacenados en el servidor físico de una compañía. 

Países con centros de datos decentralizados

Según datos de Statista, para 2021 el país que mayor cantidad de centros de datos de esta naturaleza tiene en el mundo es Estados Unidos, con 2,670, seguido de Reino Unido con 452, Alemania 443, China 416, Holanda 227, Australia 272, Canadá 269, Francia 248, Japón 205, Rusia 145, México 141,  Brasil 133, Italia 125, e India y España 116 cada uno.  

Dapp University, una organización educativa en línea especializada en cadena de bloques, explica que la siguiente era del Internet funcionará a través de esta tecnología, lo que permitirá que los datos que existen en la red se distribuyan entre muchas computadoras alrededor del mundo de manera pública. 

Vitalik Buterin, creador de la cadena de bloques de Ethereum, aseguró que su red podría lograr que Internet estuviera ubicado dentro de unas miles de computadoras portátiles alrededor del mundo. Al lograr esto, se podría hacer que la información que está contenida en los grandes centros de datos de Google, Amazon o Microsoft, entre otras compañías, se encuentre distribuida a lo largo del planeta. 

En una plática del ciclo de conferencias TED realizada en 2019, Tamas Kocsis, un desarrollador experto en blockchain, aseguró que las redes descentralizadas permitirían evitar la censura por parte del gobierno y grandes empresas, y así proteger el derecho de información de las personas al crear un Internet de y para todos.