Cédula Única de Identidad Digital amenaza derechos humanos

El colectivo de organizaciones declaró que la creación de un padrón de datos biométricos podría ser ineficaz, peligrosa y va en contra de los derechos humanos

Eduardo Rivas

La Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) publicó una carta abierta dirigida a la Cámara de Senadores, firmada por 27 organizaciones de alrededor del mundo, en la que consideran que el proyecto Cédula Única de Identidad Digital (CUID) incluido en la Ley General de Población que busca crear una base de datos biométricos de todos los ciudadanos mexicanos “amenaza gravemente los derechos humanos”.

Aprobación del CUID y que implica

La CUID fue aprobada por el pleno de la Cámara de Diputados como parte de la Ley General de Población en diciembre del 2020 y enviada a la Cámara de Senadores para su ratificación, pero entre las organizaciones civiles que firmaron la carta, destacan las de alcance global Access Now y Privacy International y las latinoamericanas Derechos Digitales y Centro Latam Digital, aseguran que conlleva serios problemas a los derechos humanos de los ciudadanos.

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En la misiva, las organizaciones explican en primer lugar que la creación de esta cédula “exacerba aún más el riesgo de exclusión, elaboración de perfiles y vigilancia” pues a las personas se les da la opción de no entregar sus datos biométricos al padrón, pero convierten a la cédula en el único método para acceder a servicios sociales y excluiría a las personas que no se apeguen, además argumentan que al ser México un país con un alto grado de desigualdad social y tecnológica, muchas poblaciones podrían ser excluidas; para respaldar este argumento se cita el caso de India, en donde un registro similar llevó a personas a morir de hambre por no contar con las herramientas tecnológicas para acceder a los servicios que se vincularon a ellas.

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Por otro lado, si la adscripción fuera de carácter obligatorio, lo cual denuncian que es el plan contemplado para México, “las personas pierden la libertad de decidir si deben o no poner en riesgo sus derechos al entregar datos biométricos (…) contradice la obligación legal y política del Estado de proteger los derechos humanos, ya que si una persona se niega a entregarlos o no logra acceder a la identificación digital, quedaría completamente excluida de la sociedad”.

Negativas de su uso 

Un punto especialmente importante que se resalta en la carta es la posibilidad de usar este padrón de datos biométricos de forma incorrecta. “México tiene una larga historia de vigilancia estatal; como sociedad civil, debemos cuidadosamente resguardarnos contra la expansión de estas prácticas que dañan gravemente los derechos humanos”, señala el documento. 

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Al respecto denuncian que esta herramienta podría utilizarse para llevar a cabo una vigilancia masiva y dirigida, “podría utilizarse tanto para monitorear y restringir la libertad de movimiento y asociación de las personas, como para perseguir a activistas, periodistas, representantes de la oposición, minorías, entre otros”, esto podría llevar a que en el futuro, según indica la carta, se lleven a cabo acciones de perfilamiento de personas al utilizar un análisis de sus patrones de comportamiento.

También se señala que este tipo de bases de datos conteniendo información vital de las personas puede ser blanco de ciberataques pues tienen un gran valor así como los sistemas centralizados concentrando gran cantidad de datos no solo son objetivos tentadores sino fáciles para este tipo de delitos, lo que a su vez puede desembocar en el tráfico de estos datos y  en delitos de robos de identidad.

Adicionalmente señalan que una vez que estos datos son robados o filtrados el sistema dejará de ser útil no solo por su vulnerabilidad sino porque al estar en manos de criminales será imposible detectar si una persona en verdad llevó a cabo alguna acción o si sus datos robados fueron usados para suplantarle, lo cual presenta un problema tanto para el afectado como para las autoridades.

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El colectivo también afirma que no hay evidencia de que estas bases de datos sean realmente útiles ya que “los datos biométricos no son la única manera ni la más efectiva para identificar legalmente a una persona”. 

Debido a que la tecnología suele fallar en personas con tez oscura y en nuestro país un gran porcentaje (67% de acuerdo con el documento) clasifica su propia piel en “tonos medios”, son proclives a experimentar este tipo de fallos.

Además la tecnología para suplantar la identidad de una persona mediante sus rasgos faciales está muy avanzada, “lo que ha generado problemas de seguridad desde hace años en Alemania y de suplantación de identidad en Perú”, aseguran.

Finalmente el colectivo emitió sus recomendaciones al respecto del tema en el que se incluye, en principio, no incluir datos biométricos en el Registro Nacional de Población así como evitar crear un sistema centralizado para la CUID y hacer que ésta tenga un carácter opcional a la vez que se evite volverla un requerimiento para acceder a servicios públicos o privados y que el uso de este documento pueda ser rastreado.

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