El auge y caída de Elizabeth Holmes, la joven que revolucionó el significado de Silicon Valley

Hay novedades en el juicio de Elizabeth Holmes, quien una vez fue conocida como “la nueva Steve Jobs». Si caso podría servir como una lección sobre los riesgos de la cultura que impera en Silicon Valley

Eduardo Rivas

Surekha Gangakhedkar trabajó durante ocho años en la startup de tecnología médica Theranos, como científica sénior de la compañía, reportando directamente a la presidenta Elizabeth Holmes quien actualmente enfrenta un juicio por fraude; Gangakhedkar testificó que Holmes la presionó para que el lanzamiento de su dispositivo de análisis de sangre Edison ocurriera de acuerdo a lo planeado, a pesar de tener serias dudas sobre el funcionamiento del dispositivo.

Fundada en 2003, Theranos se perfilaba como una de las startups más prometedoras de Silicon Valley, el paraíso de empresas tecnológicas en Estados Unidos y hogar de gigantes como Google, Facebook y Apple, empresas que realmente no necesitan presentación. Tampoco sus fundadores, muchos de ellos calificados como genios, algunos que abandonaron sus estudios universitarios para crear lo que más tarde se convertiría en las compañías más poderosas del mundo, forjando así modelos a seguir para los desertores de universidades en todo el mundo cada año.

Así empezó la carrera de Elizabeth Holmes con Real-Time Cures (más tarde Theranos), fundando la compañía tras abandonar la universidad de Stanford con tan solo 19 años de edad y utilizando como capital de inicio el fondo universitario que sus padres le otorgaron. Su primera gran idea fue un parche que ajustara las dosis de los medicamentos y notificara a los médicos de los cambios en la sangre de los pacientes.

También te puede interesar: FTC investiga 10 años de actividades no reportadas de grandes tecnológicas

Pero la gran idea de Theranos que puso a la compañía en el mapa y que era la tecnología revolucionaria que la pondría al nivel de los demás en California fue el dispositivo Edison-1, un aparato que prometía hacer análisis de sangre con solo un pinchazo y una cantidad de sangre que representaba una centésima o hasta una milésima parte de los que las pruebas convencionales exigen y a un costo igualmente mucho menor.

En su testimonio, según información de CNBC, Gangakhedkar indicó que al regresar de sus vacaciones en agosto de 2013 se encontró con la noticia de que la compañía continuaba con sus planes de lanzar el dispositivo en las tiendas Walgreens, en su declaración ella indicó: “Estaba muy estresada e infeliz y preocupada por la forma en que iba el lanzamiento”; después de este hecho, renunció a la compañía con la que había firmado un acuerdo de no divulgación.

Esta práctica es muy común en la comunidad de tecnología nueva y emergente, las compañías tienen una preocupación que casi caería en la paranoia, de no ser porque casi tiene una justificación, el desarrollo de su tecnología única en el mundo, como los algoritmos con los que funcionan Facebook o Google o la tecnología que hizo tan populares a los iPods, por allá a inicios del milenio.

Cuidar sus propiedades intelectuales y sus innovaciones tecnológicas es una necesidad muy real para estas compañías, tanto que muchas veces ni siquiera los inversores saben en realidad en qué invierten, a ese nivel llega la opacidad en sus productos y en parte por eso es que se vuelven empresas de capital de alto riesgo, en parte no se sabe si se volverán un éxito y en algunos casos ni siquiera se entiende de qué se trata la innovación.

Capital de alto riesgo

Es la aportación temporal de recursos de terceros al patrimonio de una empresa con el fin de optimizar sus oportunidades de negocio e incrementar su valor, aportando con ello soluciones a los proyectos de negocio, compartiendo el riesgo y los rendimientos donde el inversionista capitalista busca una asociación estrecha y de mediano plazo con los accionistas originales.

También te puede interesar: TikTok, bajo investigación por transferencia de datos personales de menores de edad

Sabemos que empresas que se vuelven éxitos meteóricos son raras, pero en el ambiente que se vive en la zona, todas las demás empresas que así han llegado al éxito generan un sentimiento de confianza, solo un genio se instalaría en Silicon Valley. ¿Cierto? Así fue como Holmes inició su ascenso a la cima, como una tormenta perfecta supo ver su oportunidad con el clima de opacidad y el ambiente eufórico que se vive, pero esto no significa que haya estafado a sus inversores, al menos, no hasta que la corte lo determine.

Hasta ahora, ¿quién podría decir a ciencia cierta que el sueño de Holmes no era más que solo eso?, un sueño y que los inversores no fueron estafados sino solamente víctimas de la emoción que generaba una promesa tan noble y que francamente los podría haber hecho ganar millones en el proceso. Finalmente tantas personas no pueden estar equivocadas. ¿O sí? Para Theranos, Elizabeth Holmes recaudó más de 700 millones de dólares mediante fondos de capital de riesgo llegando a valer hasta 10,000 millones en su mejor momento entre 2013 y 2014.

A pesar de violar su acuerdo de no divulgación, Gangakhedkar, al momento de su renuncia justo en ese periodo, se encontraba “preocupada por el lanzamiento, en realidad tenía miedo de que si las cosas no iban bien me culparan”, por lo que decidió sacar copias de documentos importantes y se las llevó consigo; debido a la presión que afirma Holmes puso sobre todo el equipo de desarrollo del Edison según declaró, «en mi opinión, ella estaba consciente” de la ineficacia del aparato.

Pero el primero en cuestionarse las cosas fuera de la compañía fue el periodista de The Wall Street Journal, John Carreyrou, en su artículo “Hot Startup Theranos Has Struggled With Its Blood-Test Technology” en el que declaró que la compañía “no está usando su tecnología para todas las pruebas que ofrece”, esto fue suficiente para poner a la compañía en la mira de autoridades médicas, y de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos además de despertar a los inversores. Así la burbuja reventaba.

También te puede interesar: SpaceX lanza primera misión espacial sin astronautas

Hoy, Theranos ya no existe, cerró sus operaciones en 2018 y Elizabeth Holmes enfrenta 12 cargos, según información de CNBC, por fraude electrónico y conspiración para cometer fraude electrónico ante los cuales, su abogado declaró que su clienta es “una joven ambiciosa que cometió errores pero no cometió un delito” y se ha declarado inocente, el testimonio de Gangakhedkar ofrecido el pasado 17 de septiembre, le ha garantizado inmunidad por cualquier cargo criminal relacionado a su trabajo en Theranos.

Ahora la pregunta que resta es si solo se trataba de ambiciones y sueños desmedidos o si en verdad hubo intenciones criminales tras este escándalo, pero una cosa es segura, todo esto es una muestra de la salud de Silicon Valley y cómo sus prácticas tan comunes pueden llegar a ser oportunidades tan buenas para estos vendedores de humo, las apariencias son tan importantes en estos negocios que solo se necesitaron 12 años para notar que en la salud de Theranos había algo verdaderamente mal.