Impuesto a multinacionales recibe apoyo de G-20, aunque con reservas

La cumbre del Grupo de los 20 ofrece una oportunidad para debatir sobre el impuesto mínimo a multinacionales, algunos ministros de Finanzas de países integrantes han manifestado que la tasa propuesta por OCDE es insuficiente

Eva Rosete

La cumbre de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales del G20, que tiene lugar en Venecia este viernes y sábado – 10 y 11 de julio -, ha generado expectación por ser un espacio en el que los funcionarios pueden discutir el impuesto mínimo a empresas multinacionales y la distribución de beneficios entre jurisdicciones fiscales.

En los días que precedieron a la reunión, algunos funcionarios hicieron pública su posición sobre la propuesta diseñada desde la OCDE. Reuters tuvo acceso al borrador del comunicado del G20 en el que se suscribe en lo general el nuevo esquema de tributación internacional.

«Apoyamos los elementos básicos de los dos pilares sobre la reasignación de beneficios de las empresas multinacionales y el impuesto mínimo global, tal y como se establece en la declaración publicada por el Marco Inclusivo del G20/OCDE sobre la Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios (BEPS, por sus siglas en inglés) y pedimos al Marco Inclusivo del G20/OCDE sobre BEPS que finalice rápidamente el trabajo técnico restante con vistas a aprobar el marco de aplicación de los dos pilares para nuestra próxima reunión en octubre», según el fragmento del comunicado que reproduce Reuters. 

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El secretario de Hacienda y Crédito Público de México tuiteó sobre su participación en el ‘simposio de Alto NIvel sobre Impuestos del G20’, aunque en estos tuits no expresó su posición sobre el impuesto mínimo a corporaciones.

Estados Unidos, Francia, Alemania y Argentina quieren una tasa más elevada

El 6 de julio, en un comunicado de prensa del Departamento del Tesoro se anunció que Janet Yellen, secretaria del Departamento del Tesoro, se reunió con Margrethe Vestager, vicepresidenta ejecutiva en la Unión Europea.

“La secretaria discutió cuestiones de tributación internacional y dio la bienvenida a los objetivos compartidos de los Estados Unidos y la Unión Europea de hacer que el sistema tributario internacional sea más equitativo y poner fin a la carrera global a la baja en los impuestos corporativos”

Departamento del Tesoro, Estados Unidos

En su cuenta de Twitter, la secretaria del Departamento del Tesoro comentó que la tasa de impuesto mínimo resultará contraproducente  para la economía estadounidense, así como para los otros países. 

“Las tasas impositivas más bajas no sólo no han logrado atraer nuevos negocios, sino que también han privado a los países de financiamiento para inversiones importantes como infraestructura, educación y esfuerzos para combatir la pandemia”, tuiteó Janet Yellen.

Asímismo, recalcó que esta sería una oportunidad para las empresas y trabajadores estadounidenses porque crearía un sistema tributario nacional e internacional para competir y ganar en la economía mundial. 

«We have a chance now to build a global & domestic tax system that lets American workers & businesses compete and win in the world economy.» 

“El presidente Biden ha hablado de una política exterior para la clase media, y el acuerdo de hoy es lo que parece en la práctica”, concluyó la secretaria del Departamento del Tesoro.

En una entrevista pública, el 27 de abril, Bruno Le Maire, ministro francés de Economía y Olaf Scholz, ministro alemán de Economía, manifestaron que el impuesto debe de ser al menos del 21 por ciento. 

“La gente está harta de que las grandes empresas no paguen la parte que les corresponde de impuestos”

afirmó Bruno Le Maire

Por su parte, Martín Guzmán, ministro de economía de Argentina, el 2 de julio, declaró que «la tasa mínima corporativa global de 15% es demasiado baja. Hay un riesgo sustancial de que termine siendo de hecho la tasa máxima. Desde Argentina consideramos que una tasa de 21% sería mejor, una de 25%, aún mejor«.

Señalando que una tasa menor para los países en vías de desarrollo implicaría obtener bajos ingresos, mientras —para la reunión del G20 en Italia— el 15% es bajo y se corre el riesgo de convertirse en la tasa máxima.  

En el caso de México, Gabriel Yorio, subsecretario de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través de un tuit dijo: “Es factible que la tasa mínima global quede en 15%, con lo que se estima obtener una bolsa global de 500 mil millones de dólares. Para México serían, cuando menos, 30 mil millones de pesos”.  

El G7 —Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Francia e Italia, además de la UE— en su cumbre celebrada del 11 al 13 de junio, acordaron que la discusión sobre el impuesto global mínimo del 15% será retomada en la reunión del G20. “Esperamos llegar a un acuerdo en la reunión de julio de Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G20”. Además, los integrantes del G7 agregaron que el paquete de dos pilares es un paso a un sistema más justo.

“Nuestra colaboración creará un campo de juego más sólido y ayudará a recaudar más ingresos fiscales para respaldar la inversión y tomará medidas enérgicas contra la evasión fiscal”, concluyó el G7. 

El Foro Africano de Autoridades Tributarias (ATAF) publicó, el 12 de mayo del 2021, su propuesta para que las naciones no tengan un impuesto único, sino dividir dos grupos: Países de residencia con 10% y naciones donde las multinacionales tengan beneficios residuales 20%. 

“Ofrece dos ventajas; primero, reducirá la complejidad en la determinación de los beneficios; y en segundo lugar, resultará en un campo de juego más nivelado entre las empresas con una presencia imponible actual en las jurisdicciones del mercado y aquellas que no tienen tal presencia actual”, concluyó el ATAF. 

En el artículo La oportunidad perdida del acuerdo fiscal global para América Latina, publicado el 2 de julio, la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT) describió que no es posible distinguir entre los dos grupos que propone la ATAF, “ya que todos los beneficios son esencialmente el resultado de las actividades globales de la empresa”, argumentó la ICRICT.