¿Son las monedas digitales de los Bancos Centrales una amenaza para las criptomonedas?

Según expertos las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) podrían limitar el uso de criptomonedas descentralizadas, pese a que no existen impedimentos técnicos para que circulen de forma paralela.

Diego Aguilar

En los últimos años más personas y empresas han apostado por las criptomonedas como opciones de inversión y futuros medios de pago. Además, cada vez más personas buscan invertir, comprar o vender activos virtuales.

Muchos gobiernos han externado su preocupación ante el avance de estos nuevos medios de pago, ya que afirman que las criptomonedas pueden ser usadas en actividades ilícitas como el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

Esta revolución motivó a instituciones como el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos a analizar la posibilidad de crear un euro y un dólar digital, respectivamente.

Las CBDC (Central Bank Digital Currency) son divisas o monedas digitales emitidas por un banco central, es decir: una criptomoneda creada, respaldada y distribuida por una autoridad gubernamental. La creación de estas criptodivisas centralizadas supone una serie de incógnitas sobre su funcionamiento y su papel en la economía digital.

Entrevistados por Despertador Económico, Eduardo Abarca,  Fundador y CEO de Aurea Capital Markets, y Eloísa Cadenas, cofundadora del stablecoin PXO, realizaron algunos comentarios acerca del ecosistema cripto.

Sobre la creación de las CBDC, Eduardo Abarca comentó que la función principal sería regular el mercado de las criptomonedas en materia fiscal, pues las transacciones realizadas con estas divisas puedan ser rastreadas más fácilmente. Agregó que tal regulación o respaldo de las autoridades ayudaría a ganar la confianza de los usuarios de criptoactivos.

“Cabe mencionar que estas monedas están llamando más la atención en los países que tienen un índice de inflación muy alto, ya que los ciudadanos de dichos países buscan alternativas en diferentes mercados, por lo que los gobiernos buscan estas opciones como estrategia para retener el capital de sus ciudadanos y que ellos puedan sentir que tienen diferentes opciones para salvaguardar sus ahorros en algo más estable”, señaló el CEO de Áurea Capital Markets.

Por su parte, Eloísa Cadenas señaló que las CBDC no tienen (o tendrían) un funcionamiento diferente al de otros criptoactivos.

“Una CBDC podríamos conceptualizarla como la criptomoneda de gobierno, su funcionamiento no debería ser diferente al de otros criptoactivos puesto que, en teoría, utilizan tecnología blockchain sólo que, en este caso, son controladas totalmente por el gobierno que la desarrolla”, comentó la cofundadora del stablecoin del peso mexicano.

Al ser cuestionados sobre cómo afecta una CBDC a una criptomoneda ‘descentralizada’, Eduardo Abarca dijo que es muy probable que el Banco Central incentive al público a usar su criptodivisa y, además, límite el uso de las criptomonedas descentralizadas como Bitcoin, Ether y otras más.

“Posiblemente cada banco central incentive a los usuarios a usar más su moneda digital e impongan normas de uso para las descentralizadas de manera que limiten su uso y las afecten. Pero si antes de esto las grandes corporaciones adoptaran las criptomonedas actuales como métodos de pago, sería muy difícil que logren derrumbar ese gran avance. Aquí la pregunta sería, ¿qué pasará primero?”, enfatizó Abarca.

CBDC vs stablecoins

Teniendo en cuenta que una CBDC es respaldada por una entidad monetaria (Banco Central) y un stablecoin por la divisa de cualquier país (PXO es respaldada por el peso mexicano), entonces, ¿qué sucede si el Banco de México (Banxico) decidiera emitir un “peso digital” (CBDC)?

Eloísa respondió que la CBDC emitida por el Banxico no afectaría directamente a los stablecoins, sino por el contrario, “pueden coexistir”.

“Existen diversos stablecoins con el mismo activo subyacente como USDC, TUSD, BUSD que son stablecoins de dólar estadounidense y las tres funcionan en el mercado. Para ponerlo en perspectiva y haciendo una analogía, en el mercado tenemos múltiples tarjetas bancarias y no todas pertenecen a un mismo banco y la mayoría tienen las mismas funcionalidades. Entonces, en el caso de un stablecoin mexicano, sería similar y al final los usuarios tendrían más opciones para poder eficientar sus operaciones”, argumentó Eloísa Cadenas.

La cofundadora de PXO agregó que no se puede afirmar que una CBDC pueda afectar a un stablecoin puesto que, a pesar de estar representadas por la misma divisa, la diferencia radica en quién la emite

“La CBDC es creada por el gobierno y, el stablecoin, por lo general, lo hace una empresa privada. Ahora bien, ¿cuáles son los puntos importantes y diferencias? En primer lugar, la CBDC al ser creada por el gobierno, la preocupación principal es la política monetaria, es decir, el control de su emisión y la privacidad de quienes las usen. En el caso del stablecoin, lo más importante se reduce a tener controles muy estrictos en 1) prevención de lavado de dinero y 2) que realmente exista el respaldo y la custodia de la divisa que represente el stablecoin«, señaló Cadenas.

Por otro lado, el CEO de Áurea Capital Markets, piensa que las CBDC sí podrían afectar a los stablecoins, pues estas tendrían que competir con una divisa respaldada por la autoridad monetaria de un país.

“En este caso la afectación si podría ser más obvia, puesto que si se emiten las CBDC el mismo banco central sería el que respaldaría su moneda y le daría certidumbre a esta y ahí es donde a los stablecoins les harían mas daño”, advirtió Eduardo Abarca.