Cheaf, una aplicación sin desperdicio

La aplicación fue desarrollada para ayudar a los restaurantes con la gestión de sus excedentes, permitiendo que estos recuperen sus costos de producción y que los usuarios adquieran algunos de los productos del menú por un tercio de su precio original.

En México se desperdicia entre el 34.7 y 37% de los alimentos que se producen cada año, según las estimaciones más recientes del Banco Mundial, Banco de Alimentos de México y el Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria (CEDRSSA).

Esta cifra se traduce en 20.4 millones de toneladas de alimentos que al descomponerse liberan un volumen de gases de efecto invernadero equivalente a 36 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), polución semejante a las emisiones anuales del parque vehicular de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México – 16 millones de vehículos.

El desperdicio de alimentos conlleva una merma económica de 491 mil millones de pesos anuales; 2.5% del Producto Interno Bruto de México

Banco de Alimentos de México

La estadística agregada del desperdicio y sus consecuencias ambientales nos colocan frente a un desafio colosal. Sin embargo, la respuesta ante una tarea de estas proporciones podría atenderse prestando atención a la huella que imprime cada persona y negocio en nuestro entorno. El promedio de comida desperdiciada por persona al día es de 440 gramos, alrededor de cuatro rebanadas de pizza estándar.

Cheaf es una aplicación que ofrece una alternativa de gestión para la comida excedente de los restaurantes, ofreciendo a los clientes la opción de rescatarlos. En entrevista con Despertador Económico, Kim Durand, fundador y CEO de Cheaf, explicó el propósito de la aplicación y la naturaleza de su modelo de negocio.

En Cheaf ayudamos a tiendas de comida y a restaurantes que tienen excedente de alimentos a venderlos para que no terminen como desperdicio”.

Kim Durand

Kim imaginó Cheaf al buscar una solución a este problema, poniendo en práctica su experiencia profesional en la gestión de aplicaciones; él se acercó a algunos restaurantes en las colonias Roma, Polanco y Condesa a principios del año pasado para preguntar si estaban dispuestos a vender sus excedentes de comida. En pocos meses el proyecto comenzó a funcionar con un grupo de WhatsApp y en julio lanzaron un proyecto piloto con algunos restaurantes.

La evolución de Cheaf ha sido notable, en septiembre la aplicación fue presentada al público y en enero organizaron una ronda de inversión. La aplicación tiene actualmente entre 200 y 250 restaurantes disponibles en su plataforma. Entre las marcas más conocidas afiliadas al programa de Cheaf están Maison Kayser, Delirio, Agua y tierra CMR, que a su vez cuenta con marcas como Wings, Chilis, Olive Garden.

Los negocios pueden recuperar parte de sus costos de producción, mejorar la imagen del a marca por el impacto social y ambiental, adquirir clientes nuevos y aumentar sus ventas a partir de la aplicación.

Cheaf permite que los usuarios adquieran algunos productos por una tercera parte de su precio y a los restaurantes vender sus excedentes. Cada local arma paquetes con productos que no se vendieron durante el día, por lo que estos pueden contener cualquier producto del menú. Es decir, no se puede elegir un alimento singular del menú, sino un ‘paquete sorpresa’. En algunos casos los paquetes llevan una nota que explica lo que puede contener.

En términos generales hay tres tipos de paquetes que se venden en $50, $70 y $90 pesos, cuando el precio al público aproximado seria de $150, $200 y $250 pesos. En ocasiones hay paquetes de $40 pesos con un precio original de $120 pesos.

El modelo de negocio centrado en el paquete sorpresa es esencial para que los restaurantes colaboren, pues esto evita que los usuarios esperen al final del día para comprar algún producto por una fracción de su precio. La intención es que nada se desperdicie y que los clientes puedan disfrutar de productos de calidad.

Una vez que el usuario hace el pedido debe pasar a recoger su paquete en el horario señalado por el restaurante. Esta es otra parte importante que hace el modelo de Cheaf sostenible y atractivo, pues fortalece los lazos entre los clientes y los restaurantes “Es probable que un cliente de la aplicación compre otro producto al recoger un paquete y volverse un cliente recurrente ”, afirmó Kim.

“Muchos usuarios nos dijeron: Yo conocí esta tienda por medio de ustedes y regresé después porque me encantó”.

Sin embargo, no todas las sucursales tienen excedentes todos los días. De hecho, Cheaf estima que en promedio están activos en la plataforma 100 restaurantes por semana.

Los alimentos están en excelentes condiciones, aunque “la frescura o la presentación de estos productos no cumple con los rigurosos requisitos que normalmente tendría un restaurante, una tienda o un client. Entonces tenemos que compensar con una reducción en el precio. Lo que proponemos a los restaurantes es poner estos productos a la venta en línea a un tercio del precio original, que es más o menos equivalente a los costos de producción”.

El paquete deber ser recogido en sucursal por razones económicas y ambientales. “Un delivery en promedio cuesta más o menos $40 pesos y un paquete típico de Cheaf cuesta $50 pesos”. Es algo que Durand reconoce que podrían evaluar posteriormente, aunque es poco sostenible por los costos.

“Nosotros somos una aplicación de sustentabilidad que quiere tener un impacto en el medio ambiente y para hacer la entrega a domicilio de estos productos necesitamos utilizar muchos desechables o mucho plástico, pues vamos un poco en contra de la misión para empezar”.

Kim Durand

Cheaf en más restaurantes y más ciudades

Próximamente podrás ordenar un paquete de Cheaf en tu restaurante favorito y en tu ciudad, pues la empresa tiene planes de continuar su expansión en más cadenas y marcas importantes en la ciudad de México y en el mediano plazo llegar a otras grandes ciudades del país, como Guadalajara, Monterrey, donde algunas marcas ya han manifestado el interés de colaborar con la plataforma.

Para llevar a cabo esto la empresa organizará una segunda ronda de inversión a finales del 2021 o principios del 2022.

La expansión implicará nuevos desafíos para el equipo de Cheaf, pues tendrán que diseñarse ‘paquetes sorpresa’ y productos adecuados para diferentes tipos de restaurantes y rangos de precios.

“Nos damos cuenta de que mientras un pan de un local en la Condesa cuesta un promedio 30 pesos, en otras zonas puede costar entre 8 y 10 pesos. Entonces, para crear un paquete de $120 pesos sería necesario armar incluir 15 piezas de pan en un mismo empaque y sus dimensiones serían excesivas. Es decir, estamos pensando como ajustar nuestros paquetes dependiendo del rango de precios en cada zona en la que operemos».

Evitando el desperdicio un paquete a la vez

En el mundo se desperdician 931 toneladas de alimento en el año. Más o menos el 17% de los alimentos que se producen en el mundo, de acuerdo con el índice de desperdicio de alimento de la FAO (La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).

El alimento desperdiciado se distribuye a lo largo de la cadena de procesos que enlazan a la tierra con el consumidor final. La comida se desperdicia desde que se cosecha, durante el transporte, el procesamiento y el transporte. Sin embargo, según la FAO una parte importante de este problema se da en las fases finales: el 26% del desperdicio proviene de la industria alimentaria y el 13% de restaurantes.

Es aquí dónde entran iniciativas como Cheaf. Desde que la aplicación está en funcionamiento se estima que han evitado un desecho de 25 toneladas de comida, lo que se traduce en casi 40 toneladas de emisiones de CO2. – el ratio típico es de aproximadamente 1 kilogramo de comida a 1.5 kilogramos  de C02.

Alimento desechado en la cadena de producción (porcentaje)

Fuente: FAO

Volumen anual de alimentos desperdiciados en los hogares. Total (toneladas) y Per cápita (Kg)

Chart by Visualizer

Fuente: Indice de desperdicio de alimentos 2021. PNUMA.

Chart by Visualizer

Fuente: Indice de desperdicio de alimentos 2021. PNUMA.